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viernes, enero 26, 2018

Una hermana, de Bastien Vivès. La sencillez de hacerse mayor

Bastien Vivès cada vez necesita menos para llegar a las profundidades del sentimiento. Menos rodeos. Menos detalles gráficos. Menos pudor.
Una hermana, su último título publicado en España después de un tiempo de espera más largo de lo habitual en un autor prolífico como él, vuelve a aproximarse a los secretos de la juventud, al misterio del descubrimiento. Lo hace con una historia de iniciación sexual y crecimiento interior; el relato de un amor de verano (tema que ya es un género en sí mismo), con sus ingredientes habituales de intensidad dolorosa, miedo y fugacidad.
La intensidad adolescente de Una hermana y la explícita honestidad de Vivès son reveladoras: aunque su cómic levantará alguna ampolla entre los guardianes de la corrección política y demás inquisidores de la moral (esos mismos que se dedican a retirar libros de bibliotecas), la mirada franca del aún joven dibujante francés no debería intimidar a nadie. Su sensibilidad lo desvía de cualquier ánimo provocativo y reubica su interés en la sencillez de la intensa curiosidad con la que los niños viven el tránsito hacia la adolescencia antes de desembocar en las asperezas de la vida adulta. Una hermana dice más cosas de la juventud actual, de sus dudas, miedos y desconcierto, en estos tiempos del descontrol informático y el flujo hiperreal, que cualquier manual de sociología o perfil psicológico generacional. La realidad vibra agitada en cada una de sus páginas.
Vivès es, además, un maestro de la revelación sutil. Su cómic lo enseña todo, abierta y explícitamente, pero casi no se ve nada. Se mueve con la delicadeza extrema de un trazo que apenas parece un esbozo. La depuración de su línea hasta un minimalismo preciosista aligera el dibujo de detalles escabrosos o recreaciones innecesarias. Y, pese a ello, el dibujo de Vivès es de un realismo trasparente y luminoso. No le sobra ni le falta nada. Hasta cuando el autor prescinde de detalles básicos, como los ojos y las bocas de los personajes, sus protagonistas son capaces de expresar asombro, tristeza o excitación. El estilo modulado, abierto y ágil del dibujante francés es un ejercicio de depuración, un esfuerzo de síntesis que, paradójicamente multiplica la expresividad del conjunto y refuerza su carga significativa, convirtiendo una historia que podría haber resultado trivial en un relato cargado de hondura, emoción e inocencia adolescente. Y todo ello sin aparente esfuerzo. Con la naturalidad de quien podría dibujar sin un lápiz en la mano. Una hermana es uno de esos preciosos instantes que, a veces, se esconden entre viñetas.

lunes, marzo 26, 2012

Con Bastien Vivès y Polina en Culturamas.

Hoy les trasvasamos la visita a nuestra segunda casa, Culturamas. Les hemos dejado allí unas letras con nuestras impresiones después de navegar por las páginas de Polina, ese tomaco viñetero que nos regaló Bastien Vivès el curso pasado. Como imaginarán, de nuevo, sólo tenemos buenas palabras para el bueno de Vivès, un autor que para algunos ya ha adquirido la categoría de genio y para nosotros está en camino de conseguirla: no le contamos ni una obra mala y, con Polina, sigue sumando méritos y muchas virtudes.
Les dejamos con
"Polina, sobre la danza y la ligereza de la pluma".

jueves, enero 19, 2012

Las tetazas de Bastien y demás.

La monda. Estábamos actualizando nuestros "Blogs by the author", ahí al lado, y hemos pasado un rato tonto la mar de divertido, así sin venir a cuento.
Resulta que, además de descubrir que los mundos de Sfar son múltiples y menguantes (algo muy propio de un personaje que vive instalado en la prolijidad creativa), que a Manuele Fior le gustan los espacios amplios y luminosos, como sospechábamos, o que el arte de Igort tiene tantas ramificaciones como bifurcaciones tiene su blog, además de todo eso, decíamos, nos hemos llevado una sorpresa morrocotuda con el bueno de Bastien Vives.
Resulta que, después de predicar sus dotes de poeta visual y de jalear su profunda sensibilidad afectiva, después de anunciarle como el nuevo profeta de las emociones huidizas, nos pasamos por su página y descubrimos que en los últimos tiempos el señor Vives se ha lanzado a una divertidísima progresión torácica, que arranca con una irresistible colección de muy bien dotadas damiselas musculadas:
Para terminar desembocando en una hilarente serie de pechugonas hipertróficas llenas de encanto y posiblidades metamórficas. Mucho cachondeíto e incorrección política las del señor Bastien. ¡Bien por él, que no cesen!